Coordinador: Néstor Ameri
No es fácil lograr que una
convocatoria a la lectura sea un éxito. Y no me refiero a un éxito solo de
concurrencia, sino de compromiso. Es este el caso de la experiencia que me toco
vivir en el marco de la jornada “Leemos a Freire”: Si bien uno estaba dispuesto
a poner “el cuerpo” a la dirección de las actividades, creo que la
incertidumbre siempre estuvo presente. Me preguntaba si caso sería del agrado
de todo el material escogido o si no sería un poco ambicioso pensar en una hora
de lectura. Como siempre, la experiencia disipó dudas e inquietudes. Me tocó un
excelente grupo de estudiantes que supieron aprovechar la oportunidad de
conocer a Freire a través de algunos escritos que si, en verdad era demasiado
para una hora, pero que matizamos con diálogo ameno y rico.
También es cierto que uno, apurado
por cumplir con la producción , resignó un poco de disfrute estético al pegar
apresuradamente algunas frases en el afiche para el plenario, pero no dejo de
asombrarme como resultan las cosas cuando hay espíritu de colaboración en la
tarea, lo cual fue en este caso un hecho. Solo
hago mea culpa al reconocer que quizá, en mi afán de brindar claves de
lectura, abundé con palabras en algunos
momentos, pero creo que los estudiantes sabrán disculpar ese exabrupto producto
de la propia ansiedad. Me resta transcribir alguna de las producciones, que en
forma de esbozo recopilamos y que sin duda representan los primeros pasos de
una tarea que no termina nunca: la de aprender, y la de aprender con a otros a la manera freireana.
Gracias
a Andrea, Romina, Yelen, Gustavo, Lara, Marcelo, Fabián y Fiorella por el momento compartido; y por
supuesto a la Profesora Claudia por invitarme a participar del evento, y sin
dudas no dejo de pensar en la grata compañía de
Silvia, Cinthia y Esteban a lo
largo de la jornada.
“Enseñar es una
especificidad humana”
Enseñar es una especificidad humana por que es un acto motivado por el
afán de ser más, de liberar, no solo se trata de transmitir , sino de proyectar
y proyectarnos en el mismo movimiento …
Para enseñar es necesario saber escuchar, porque esta habilidad evita
que “silenciemos” a los alumnos y nos
coloquemos (de forma empática) en el lugar del otro, permitiéndonos conocerlo
en su verdadera profundidad…Para enseñar debe haber un clima de respeto que
nace de las relaciones justas, serias, de humildad generosa, en la que la
autoridad docente y las libertades de los alumnos se asume éticamente, legitimando el espacio
pedagógico…
Es necesario situarse en el lugar
del educando para poder crear una perspectiva crítica a la hora de enseñar, también es inevitable
que florezcan sentimientos hacia los alumnos pero lo importante es saber
diferenciar y no confundir enseñanza con
pura afectividad…


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